No puedo dejar de pensar en todas las cosas malas que podrían pasar en el futuro (y me genera mucha angustia).
Cuando el futuro te roba el presente
Un dolor de cabeza se convierte en una enfermedad grave, un retraso en un accidente, un correo sin respuesta en un despido. Tu mente se adelanta constantemente a todo lo que podría ir mal y lo vive con tanta intensidad que el cuerpo reacciona como si ya estuviera ocurriendo: nudo en el estómago, pecho cerrado, dificultad para dormir o para concentrarte.
Esta angustia anticipatoria es una manera de querer protegerte de lo que puede venir. Pero el resultado es el contrario: vives en un estado de alerta permanente que te agota y te impide disfrutar de lo que sí está pasando ahora.
La mirada desde el autoconocimiento
Desde la Terapia Gestalt y la indagación filosófica, miramos qué sostiene este estado de alerta:
- La ilusión de control: Prever todos los escenarios da una falsa sensación de seguridad, como si pensar lo suficiente en ellos pudiera evitar que ocurran.
- La huida del aquí y ahora: La Gestalt observa que la ansiedad a menudo nace de la distancia entre el presente y un futuro imaginado; volver al presente es una de sus claves.
- Convivir con la incertidumbre: Desde la filosofía, la incertidumbre no es un error que haya que eliminar, sino una condición de la vida que podemos aprender a habitar con más serenidad.
De la alerta constante a la confianza
No se trata de no pensar nunca en el futuro, sino de que esos pensamientos dejen de gobernar tu día a día.
En nuestro espacio de trabajo, combinaremos tres miradas:
- Sentir: Aprenderemos a reconocer en el cuerpo el inicio de la angustia y a utilizar la respiración y la atención para volver al presente.
- Entender: Exploraremos qué miedos de fondo alimentan estos pensamientos y de dónde viene la necesidad de tenerlo todo previsto.
- Pasar a la acción: Practicaremos estrategias concretas para distinguir las preocupaciones útiles de las que solo te desgastan, y para actuar sobre lo que sí depende de ti.
Una nota importante: si la angustia es muy intensa, aparecen ataques de pánico o te cuesta hacer tu vida, es importante que lo hables también con tu médico o con un profesional de la salud mental. El acompañamiento que te ofrezco puede ser un buen complemento, pero no sustituye la atención sanitaria.
¿Quieres volver a vivir en el presente?
El futuro no está escrito, y tu presente merece ser vivido con más calma. Si sientes que ha llegado el momento de hacer las paces con la incertidumbre, hablemos.
Te ofrezco una primera sesión gratuita de 30 minutos, sin compromiso. Un espacio tranquilo y confidencial, presencial en Sant Sadurní d'Anoia u online, para empezar a bajar el volumen de la angustia.