Me da mucha angustia cuando las cosas no salen exactamente como yo las había planeado.

Cuando un cambio de planes te desestabiliza

Lo tenías todo pensado: los horarios, los pasos, cómo tenía que ir el día. Pero una llamada, un retraso o una decisión de otra persona lo trastoca todo y, de repente, te invade una angustia desproporcionada. Te cuesta adaptarte, te pones tenso/a, irritable, y hasta que no recuperas algo de control no consigues calmarte.

Esta necesidad de control a menudo es una manera de gestionar la incertidumbre: si todo está previsto, parece que nada puede ir mal. Pero la vida rara vez sigue el guion, y vivirlo como una amenaza constante agota y te hace perder buena parte de lo que sí ocurre.

La mirada desde el autoconocimiento

Desde la Terapia Gestalt y la indagación filosófica, miramos qué hay detrás de esta rigidez:

  • El control como refugio: Planificarlo todo da una sensación de seguridad; cuando esa estructura cae, aflora el miedo que había debajo.
  • La autorregulación organísmica: La Gestalt confía en la capacidad natural de las personas para adaptarse; recuperar esta confianza reduce la necesidad de controlar.
  • Aceptar lo que no depende de nosotros: Los estoicos distinguían entre lo que podemos cambiar y lo que no; esta distinción sencilla es una gran fuente de serenidad.

De la rigidez a la flexibilidad

No se trata de dejar de planificar, sino de poder adaptarte cuando los planes cambian sin que todo se tambalee.

En nuestro espacio de trabajo, combinaremos tres miradas:

  • Sentir: Aprenderemos a reconocer y calmar en el cuerpo la reacción de alarma que aparece ante un imprevisto.
  • Entender: Exploraremos qué miedos se esconden detrás de la necesidad de tenerlo todo controlado y de dónde vienen.
  • Pasar a la acción: Practicaremos, en situaciones pequeñas, a dejar margen a la improvisación y a responder a los cambios con más recursos.

¿Quieres vivir los imprevistos con más calma?

La vida no siempre seguirá el plan, pero tú puedes aprender a fluir con ella. Si sientes que ha llegado el momento de soltar un poco el control, hablemos.

Te ofrezco una primera sesión gratuita de 30 minutos, sin compromiso. Un espacio tranquilo y cercano, presencial en Sant Sadurní d'Anoia u online.

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