Estoy cenando con alguien pero mi mente está en el trabajo o en lo que tengo que hacer mañana.
Cuando el cuerpo está, pero tú no
Estás cenando con tu pareja, con amigos o con tus hijos. Sonríes, asientes, respondes. Pero por dentro estás repasando el correo que tienes que enviar mañana, la reunión de la semana que viene o las cosas que no te ha dado tiempo de hacer. Cuando alguien te pregunta algo, te das cuenta de que no has oído la mitad de la conversación.
Esta ausencia mental es cada vez más habitual en un mundo que no se detiene nunca. Pero tiene un coste silencioso: las personas que quieres te sienten lejos, y tú te pierdes los momentos que, al fin y al cabo, dan sentido a todo el esfuerzo.
La mirada desde el autoconocimiento
Desde la Terapia Gestalt y la indagación filosófica, miramos por qué nos cuesta tanto estar donde estamos:
- El aquí y ahora: Es uno de los pilares de la Gestalt; la vida solo ocurre en el presente, y cuando estamos ausentes, dejamos de vivirla de verdad.
- La mente como gestora de amenazas: Pensar constantemente en lo pendiente es una manera de sentir que lo tenemos todo bajo control, aunque nos robe el descanso.
- La atención como forma de amor: Desde la filosofía, prestar atención plena a alguien es uno de los regalos más valiosos que podemos hacer; la presencia es un acto de cuidado.
De la mente dispersa a la presencia plena
No hace falta desconectar del todo de las responsabilidades, sino aprender a dejarlas en su lugar para poder estar de verdad con los demás y contigo.
En nuestras sesiones, trabajaremos desde tres miradas:
- Sentir: Entrenaremos la atención al cuerpo y a los sentidos para volver al presente cada vez que la mente se vaya.
- Entender: Exploraremos qué te lleva a estar siempre pendiente del trabajo y qué miedo o exigencia hay detrás.
- Pasar a la acción: Crearemos rituales de transición entre el trabajo y la vida personal, y espacios libres de pantallas para proteger los momentos importantes.
¿Quieres volver a estar presente con quienes quieres?
Los momentos compartidos no vuelven; merecen toda tu atención. Si sientes que ha llegado el momento de aprender a estar de verdad, hablemos.
Te ofrezco una primera sesión gratuita de 30 minutos, sin compromiso. Un espacio para detenerte, presencial en Sant Sadurní d'Anoia u online.