Tengo miedo de que algún día mis compañeros se den cuenta de que no soy tan capaz como parece y de que soy un "fraude".

Cuando vives esperando que “te descubran”

Por fuera, las cosas te van bien: tus compañeros te valoran, los clientes confían en ti y has alcanzado metas importantes. Pero por dentro la sensación es otra: crees que has tenido suerte, que estás engañando a todo el mundo o que es cuestión de tiempo que alguien se dé cuenta de que no sabes tanto como parece.

Este es el síndrome del impostor: una sombra que te obliga a trabajar el triple para compensar una “falta de capacidad” que solo ves tú. Vivir así es agotador, porque el miedo a ser descubierto/a te mantiene en alerta constante y te impide disfrutar de lo que has construido con tu esfuerzo.

La mirada desde el autoconocimiento

Desde la Terapia Gestalt y la indagación filosófica, miramos qué hay detrás de esta sensación de fraude:

  • La exigencia de perfección: Si crees que solo eres válido/a cuando eres infalible, cualquier error se vive como una prueba de tu falsedad.
  • Los logros que no haces tuyos: Te has acostumbrado a atribuir tus metas a factores externos (“fue suerte”, “estaba en el lugar adecuado”), y te desconectas de tu propia capacidad.
  • Una certeza que no resiste el diálogo: Filosóficamente, nos preguntamos qué pruebas tienes de ser un fraude; a menudo es una convicción interna que no aguanta una mirada honesta a la realidad.

Del miedo a ser descubierto/a a la confianza en ti

No se trata de convertirte en alguien perfecto, sino de dejar de interpretar un papel y reconocer lo que ya eres.

En nuestro espacio de trabajo, combinaremos tres miradas:

  • Sentir: Daremos espacio a la angustia y la tensión que aparecen cuando te sientes evaluado/a, para que dejen de gobernarte.
  • Entender: Desmontaremos al juez interno y haremos un ejercicio de realidad para reconocer tu talento y tu esfuerzo como parte de ti.
  • Pasar a la acción: Practicaremos cómo recibir el reconocimiento, asumir retos sin sobreesfuerzo y vivir el error como una oportunidad de aprendizaje.

¿Quieres empezar a creerte lo que ya has conseguido?

Tus éxitos no son casualidad: son tuyos. Si sientes que ha llegado el momento de dejar de actuar y empezar a confiar en ti, hablemos.

Te ofrezco una primera sesión gratuita de 30 minutos, sin compromiso. Un espacio confidencial, presencial en Sant Sadurní d'Anoia u online, para empezar a mirarte con justicia.

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