Soy mi peor juez y nunca estoy satisfecho/a con lo que consigo, por muchos éxitos que tenga.
Cuando ningún éxito es nunca suficiente
Terminas un proyecto, alcanzas un objetivo, recibes una felicitación. Pero la satisfacción dura poco: enseguida tu cabeza busca el error, el detalle que podría haber salido mejor, la próxima meta por alcanzar. Por mucho que los demás reconozcan tu trabajo, hay una voz interior que nunca termina de aprobarte: “Podrías haberlo hecho mejor.”
Esta autoexigencia extrema a menudo te lleva lejos profesionalmente, pero a un precio alto: cansancio crónico, dificultad para descansar, miedo a equivocarte y una sensación persistente de no ser nunca suficiente.
La mirada desde el autoconocimiento
Desde la Terapia Gestalt y la reflexión filosófica, miramos qué alimenta a este juez interno:
- La parte que exige y la que obedece: La Gestalt describe el diálogo interno entre una voz que exige y otra que intenta cumplir sin descanso; mientras esta lucha siga abierta, ningún resultado puede cerrarla.
- El valor condicionado: Si aprendiste que el cariño o el reconocimiento llegaban cuando lo hacías todo bien, es lógico que hoy necesites ser perfecto/a para sentirte digno/a.
- El olvido del camino: Vivir solo pendiente del resultado nos priva de disfrutar del proceso, que es donde realmente transcurre la mayor parte de la vida.
Del juez implacable al aliado interno
No se trata de dejar de tener ambición, sino de poder vivirla sin que te haga daño.
En nuestras sesiones, trabajaremos desde tres miradas:
- Sentir: Aprenderemos a reconocer en el cuerpo la presión de la autoexigencia y a dar espacio a la parte de ti que está cansada de no llegar nunca.
- Entender: Daremos voz a tu juez interno para descubrir de dónde viene, qué pretende proteger y qué reglas inamovibles te impone.
- Pasar a la acción: Practicaremos maneras concretas de reconocer tus logros, aceptar el error y definir criterios de “suficientemente bien” que te permitan descansar.
¿Quieres empezar a tratarte con más justicia?
Tu valía no depende de la próxima meta. Si sientes que ha llegado el momento de hacer las paces con tu juez interior y disfrutar de lo que ya has conseguido, hablemos.
Te ofrezco una primera sesión gratuita de 30 minutos, sin compromiso. Un espacio sin juicios, presencial en Sant Sadurní d'Anoia u online, para empezar a mirarte con otros ojos.