Cuando mi pareja me pide que hable de lo que siento, me bloqueo totalmente y acabo encerrándome en mí mismo.
Cuando la pregunta “¿cómo estás?” te deja en blanco
Tu pareja te nota raro y te pregunta qué te pasa. Quiere saber cómo te sientes, qué te preocupa. Y tú, que seguramente sí sientes algo, te quedas en blanco. Respondes “nada”, “estoy bien” o cambias de tema. Si insiste, te cierras todavía más. Después notas su frustración y la distancia que crece entre vosotros, pero no sabes cómo salir de ahí.
Este bloqueo emocional no es indiferencia ni falta de amor. A menudo es la consecuencia de no haber aprendido nunca a poner palabras a las emociones, y de sentir que hablar de ellas te deja en un terreno desconocido y vulnerable.
La mirada desde el autoconocimiento
Desde la Terapia Gestalt y la reflexión filosófica, miramos qué ocurre en esos momentos:
- Un vocabulario emocional por construir: Muchos hombres no aprendimos a identificar ni a nombrar lo que sentimos; no es que no haya nada, es que no tenemos palabras para decirlo.
- La retirada como protección: Cerrarse es una manera de no exponerse; la Gestalt nos ayuda a verlo como una defensa que se puede ir flexibilizando.
- La intimidad como riesgo compartido: Desde la filosofía, amar implica dejarse conocer; abrirse es un riesgo, pero también es lo que hace posible una relación profunda.
Del bloqueo al acercamiento
No tienes que convertirte en alguien que habla de sentimientos a todas horas, sino encontrar tu manera de compartir lo que te pasa.
En nuestro espacio de trabajo, combinaremos tres miradas:
- Sentir: Aprenderemos a reconocer en el cuerpo las emociones antes de que se conviertan en bloqueo.
- Entender: Exploraremos qué te da miedo cuando tu pareja te pide que te abras y de dónde viene este reflejo de cerrarte.
- Pasar a la acción: Practicaremos maneras sencillas de compartir lo que sientes, a tu ritmo, para que la conversación deje de ser una amenaza.
¿Quieres aprender a abrirte a quien quieres?
Tu pareja quiere conocerte, y tú mereces sentirte comprendido. Si sientes que ha llegado el momento de romper el silencio, hablemos.
Te ofrezco una primera sesión gratuita de 30 minutos, sin compromiso. Un espacio de hombre a hombre, sin presiones, presencial en Sant Sadurní d'Anoia u online.