Me siento culpable por no disfrutar de la maternidad/paternidad como se supone que debería.

Cuando la crianza no se parece a lo que te habían prometido

Todo el mundo te decía que sería la etapa más feliz de tu vida. Y quieres a tu hijo, de verdad. Pero hay días en que te sientes atrapado/a, agotado/a, aburrido/a o echas de menos tu vida de antes. Miras las redes llenas de familias sonrientes y te preguntas qué te pasa, y no te atreves a decirlo en voz alta por miedo a que te juzguen.

Esta culpa por no disfrutar de la crianza es mucho más frecuente de lo que parece, pero sigue siendo un tabú. La ambivalencia, querer y a la vez sentirse desbordado/a, forma parte de la experiencia real de criar, y silenciarla solo aumenta su peso.

La mirada desde el autoconocimiento

Desde la Terapia Gestalt y la reflexión filosófica, miramos esta culpa con comprensión:

  • La ambivalencia es humana: Se puede querer profundamente a un hijo y, a la vez, sentir cansancio, tristeza o deseo de estar solo/a; las dos cosas son ciertas.
  • El ideal que pesa: Los modelos de maternidad y paternidad perfectos generan expectativas imposibles que hacen sentir insuficiente a cualquiera.
  • La pérdida de la vida anterior: Convertirse en padre o madre también implica un duelo por la libertad, el tiempo y la identidad de antes.

De la culpa a una crianza más real

No hace falta disfrutar de cada momento para ser un buen padre o una buena madre; hace falta poder ser honesto/a con lo que sientes.

En nuestro espacio de trabajo, combinaremos tres miradas:

  • Sentir: Abriremos un espacio seguro donde puedas expresar todo lo que sientes sobre la crianza, también lo que no te atreves a decir.
  • Entender: Revisaremos las expectativas y los modelos que te están exigiendo más de lo que es posible.
  • Pasar a la acción: Buscaremos maneras concretas de recuperar espacios para ti y de compartir la carga con tu entorno.

Una nota importante: si la tristeza, la angustia o el rechazo son intensos o persisten semanas después del parto, puede tratarse de una depresión posparto, que es tratable. Es importante que lo hables también con tu matrona, tu médico o un profesional de la salud mental. El acompañamiento que te ofrezco puede ser un buen complemento, pero no sustituye la atención sanitaria.

¿Quieres vivir la crianza con menos culpa?

Mereces poder decir cómo te sientes de verdad. Si necesitas un espacio donde ser escuchado/a sin juicios, hablemos.

Te ofrezco una primera sesión gratuita de 30 minutos, sin compromiso. Un espacio cálido y confidencial, presencial en Sant Sadurní d'Anoia u online.

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