Cuando me siento triste o frustrado, la única emoción que me sale expresar es la rabia o la irritabilidad.
Cuando todo lo que sientes sale en forma de rabia
Estás triste por una pérdida, decepcionado contigo mismo o preocupado por algo que no controlas. Pero lo que sale fuera no es tristeza ni miedo: es un tono de voz brusco, una puerta que se cierra con fuerza o una irritabilidad que salpica a todos los que tienes cerca. Después te quedas con la sensación de que nadie te entiende, y quizá tú tampoco terminas de entenderte.
Muchos hombres hemos aprendido que la rabia es la única emoción permitida. Llorar o mostrarse frágil era de débiles; enfadarse, en cambio, era aceptable. El resultado es un lenguaje emocional muy reducido que nos aleja de las personas que queremos y de nosotros mismos.
La mirada desde el autoconocimiento
Desde la Terapia Gestalt y la reflexión filosófica, miramos qué se esconde detrás de esta rabia:
- La emoción de recambio: La rabia a menudo cubre otras emociones más vulnerables, como la tristeza, el miedo o la vergüenza, que no aprendimos a expresar.
- El mandato de la dureza: Frases como “los hombres no lloran” quedan grabadas como reglas internas que siguen actuando aunque ya no creamos en ellas.
- La fuerza de la vulnerabilidad: Desde la filosofía, reconocer la propia fragilidad no es debilidad, sino una forma de coraje y de honestidad con uno mismo.
De la rabia a la palabra
No se trata de eliminar la rabia, que tiene su función, sino de recuperar todas las demás emociones que han quedado escondidas bajo ella.
En nuestro espacio de trabajo, combinaremos tres miradas:
- Sentir: Aprenderemos a detectar en el cuerpo qué hay justo antes del enfado: un nudo, un peso en el pecho, un vacío en el estómago.
- Entender: Pondremos nombre a las emociones que hay bajo la rabia y exploraremos por qué aprendiste a esconderlas.
- Pasar a la acción: Practicaremos maneras concretas de decir lo que sientes (estoy triste, tengo miedo, me siento decepcionado) con las personas de tu entorno.
¿Quieres aprender a expresar lo que sientes de verdad?
Ser hombre no significa tener que sentir solo rabia. Si sientes que ha llegado el momento de conectar con todas tus emociones, hablemos.
Te ofrezco una primera sesión gratuita de 30 minutos, sin compromiso. Un espacio de hombre a hombre, sin juicios, presencial en Sant Sadurní d'Anoia u online.