Me paso horas mirando el móvil o series solo para no tener que pensar en lo que me preocupa.

Cuando la pantalla es el refugio

Llegas a casa y lo primero que haces es coger el móvil. Un vídeo, otro, las redes, una serie que enlaza con el capítulo siguiente. Cuando te das cuenta, han pasado horas y ya es tarde. No es que te lo estés pasando especialmente bien; es que, mientras la pantalla está encendida, no tienes que pensar en aquella conversación pendiente, en aquella decisión que vas aplazando o en aquel malestar que no sabes cómo abordar.

Esta evitación a través de las pantallas es un recurso muy humano para calmar la angustia. Pero lo que no se mira no desaparece: se queda esperando, y a menudo vuelve con más fuerza justo cuando apagas la luz.

La mirada desde el autoconocimiento

Desde la Terapia Gestalt y la reflexión filosófica, miramos qué hay detrás de esta desconexión:

  • La deflexión: La Gestalt llama así a las maneras que tenemos de esquivar el contacto con lo que nos incomoda; las pantallas son hoy una de las más eficaces.
  • El alivio que no descansa: La distracción calma momentáneamente, pero no ofrece el reposo real que da haber afrontado lo que nos preocupa.
  • El valor del aburrimiento y el silencio: Desde la filosofía, los momentos sin estímulos son los que permiten pensar, sentir y encontrar sentido; evitarlos nos aleja de nosotros mismos.

De la huida a la presencia

No se trata de prohibirte el móvil ni las series, sino de recuperar la libertad de elegir cuándo y por qué los usas.

En nuestro espacio de trabajo, combinaremos tres miradas:

  • Sentir: Aprenderemos a quedarnos unos instantes con la incomodidad antes de coger el móvil, para descubrir qué hay debajo.
  • Entender: Pondremos nombre a las preocupaciones que estás evitando y exploraremos por qué te resulta tan difícil mirarlas.
  • Pasar a la acción: Abordaremos esas preocupaciones paso a paso y crearemos hábitos que te ayuden a desconectar de las pantallas y reconectar contigo.

¿Quieres dejar de huir de lo que te preocupa?

Mirar de frente lo que te pesa es el primer paso para aligerarlo. Si sientes que ha llegado el momento de salir del bucle de las pantallas, hablemos.

Te ofrezco una primera sesión gratuita de 30 minutos, sin compromiso. Un espacio tranquilo y confidencial, presencial en Sant Sadurní d'Anoia u online.

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