Tengo muchos amigos de toda la vida, pero no me atrevo a contarles lo que me pasa realmente por dentro.
Cuando con los amigos se habla de todo menos de ti
Os conocéis desde hace años. Habéis compartido partidos, viajes, celebraciones y muchas risas. Pero cuando las cosas van mal (una separación, problemas en el trabajo, una angustia que no te deja dormir) no sabes cómo sacarlo. La conversación siempre acaba girando hacia el fútbol, el trabajo o las bromas de siempre, y tú vuelves a casa con el mismo peso con el que habías llegado.
Esta soledad entre amigos es muy frecuente entre hombres. Tenemos red, pero a menudo no la usamos para lo importante, porque aprendimos que contar los problemas era cargar a los demás o mostrarse débil.
La mirada desde el autoconocimiento
Desde la Terapia Gestalt y la indagación filosófica, miramos por qué nos cuesta abrirnos:
- La autosuficiencia aprendida: Muchos hombres crecimos con la idea de que los problemas se resuelven solo, y pedir ayuda nos hace sentir que fallamos.
- El contacto que no llega: La Gestalt habla de las interrupciones del contacto; sabemos estar juntos, pero no siempre nos dejamos tocar por el otro.
- La amistad como refugio: Desde Aristóteles, la amistad verdadera es aquella en la que podemos mostrarnos tal como somos; recuperar este sentido transforma los vínculos.
Del silencio a la confianza
No hace falta convertir cada encuentro en una sesión de confidencias, sino abrir pequeñas rendijas donde puedas compartir lo que te pasa.
En nuestro espacio de trabajo, combinaremos tres miradas:
- Sentir: Exploraremos qué te pasa por dentro cuando piensas en contar tus problemas a los amigos: vergüenza, miedo, incomodidad.
- Entender: Revisaremos las creencias sobre la masculinidad y la amistad que te llevan a callar.
- Pasar a la acción: Buscaremos maneras sencillas y realistas de empezar a abrirte con los amigos en quienes más confías.
¿Quieres que tus amigos te conozcan de verdad?
No tienes que cargarlo todo solo. Si sientes que ha llegado el momento de poner palabras a lo que te pasa y compartirlo, hablemos.
Te ofrezco una primera sesión gratuita de 30 minutos, sin compromiso. Un espacio de hombre a hombre, confidencial y sin juicios, presencial en Sant Sadurní d'Anoia u online.